Aunque
de forma sobredimensionada, podemos encontrar ejemplos de los riesgos que corre
una política pública que no contempla los pasos necesarios para su correcto
funcionamiento en el capítulo 22 de la temporada 9 de la serie “Los Simpson” (“Trash
of the titans”). En él, Homer Simpson obtiene el cargo de inspector de residuos
de Springfield. Su principio para guiar la política pública del tratado de
residuos del municipio es “¿eso no puede hacerlo otro?”. Bajo esta premisa
diseña todas las acciones del servicio de basuras. Ante una manifiesta falta de
identificación del problema, toma en consideración de las alternativas (no se
definen objetivos, no se tienen en cuenta los efectos de las opciones ni cuáles
son éstas y es patente una ausencia total de planificación), la implantación de
la política viene viciada en su esencia. Con ello, surgen problemas de
financiación en el corto plazo (en un mes consumen el presupuesto de todo un
año), lo que hace urgente solucionar el problema y buscar fuentes de ingreso.
Aun así, la solución del problema que surge de la falta de financiación vuelve
a caer en el mismo error: no contemplar alternativas, planificación y análisis
de los efectos de la decisión, lo que acaba creando un nuevo problema de salud
pública y la necesidad de tomar decisiones que lo solucionen.
Gabriel Espinosa Galán
(alumno del doble grado Ciencias Políticas-Sociología)