En una de las subtramas de la cuarta temporada de The Wire, comenzando en el capítulo sexto y llegando hasta el final de la misma, un policía retirado y un educador desarrollan en el instituto de West Baltimore un programa de educación especial que tiene por objetivo la reinserción de los alumnos más vulnerables (los “corner boys”). Esta política redistributiva nace, en cierto modo, como el intento público de dar respuesta al eterno problema del fracaso escolar, si bien incluye, en su propia definición, un elemento nuevo: el de la evaluación continua de los términos de la política, lo que la acerca (con suculentos beneficios para la integración) a la forma de un proyecto público experimental que marcha y se transforma al paso de los propios implicados. Resulta interesante, pues, valorar este experimento desde el punto de vista de la teoría del cambio: hasta qué punto una medida radical (i.e. la segregación del alumnado en dos grupos, en virtud de su exposición a un contexto socioecónomico de vulnerabilidad) puede favorecer el desarrollo tanto de los “corner boys” como del grupo de control.
Tráiler oficial de la serie en el canal de YouTube de HBO: https://youtu.be/Pz0qCoML5n8
Javier Sánchez García
(alumno del grado en Filosofía, Política y Economía)