Primero
tenemos que hablar de la fase preproblemática, que se identifica cuando se crea
la Estrategia de Residuos 2017/2024, consistente en la iniciativa de crear
diferentes plantas de tratamiento de residuos. No despierta ningún interés,
salvo a cierto grupos ecologistas. Pasamos al descubrimiento y entusiasmo, en
el momento en el que aparecen una serie de acontecimientos que siembran la
alarma, como la propuesta de la implantación de una incineradora en el sur
Madrid y posteriormente la ampliación del vertedero de Pinto.
Más
tarde, se da el descubrimiento del coste: el público se da cuenta de los
esfuerzos que significa solucionar el problema y posteriormente el declive
gradual del interés, ya que después de la manifestación del 18 de junio en
Pinto en contra de esta iniciativa de la Comunidad de Madrid, no ha vuelto a
haber pronunciaciones a nivel ciudadano, solo por parte de grupos ecologistas a
nivel local y ayuntamientos.
Actualmente,
la atención ha decaído significativamente, tanto como con la incineradora como
la ampliación del vertedero de este municipio, de lo que no se han producido
más alegaciones.
Alicia Carballo García
(alumna del grado en Ciencias Políticas)
(alumna del grado en Ciencias Políticas)