12 de noviembre de 2019

Sesgo de implementación en la ley de Memoria Histórica

La ley de Memoria Histórica fue aprobada en el Congreso el 28 de octubre de 2007 a raíz del proyecto de ley presentado por el gobierno de Zapatero (PSOE), y después en el Senado, por lo que se publicó finalmente el 27 de diciembre. Solo dos grupos votaron en contra: PP y ERC (el primero por excesiva, el segundo por insuficiente). Esta ley tiene como objetivos principales la eliminación de símbolos franquistas y la financiación de intervenciones arqueológicas en fosas comunes para recuperar los restos de víctimas de la Guerra Civil y del franquismo.
Con el cambio de gobierno, el presidente entrante Rajoy (PP) redujo en 2012 un 60% la partida presupuestaria en comparación con lo destinado por Zapatero. En 2013 y 2014, el presupuesto destinado fue de 0 euros. En 2018, volvería a ocurrir lo mismo.
Esto entronca con uno de los juegos políticos que sesgan el proceso implementador: la desviación estratégica de recursos, ya que durante dichos años quedó derogada en la práctica. Además, para que este proceso sea exitoso debe cumplir dos condiciones: un alto nivel de consenso y la necesidad de pocos cambios, algo que la ley de Memoria Histórica no parece haber conseguido satisfacer.

Víctor Peña Moreno
(alumno del grado en Ciencias Políticas)