Tomando
los últimos siete barómetros del CIS (de febrero a septiembre), apreciamos como
desde febrero hasta abril, la valoración de la Independencia de Cataluña como
principal problema sube ligeramente (de 3% a 3’8%), coincidiendo con el inicio
de la fase oral del juicio del Procés. Aun así, ocupa un sexto puesto como
valoración del principal problema y los valores de por sí son bajos comparados
con otros como el paro (38’8%) o los políticos (13’1%).
Desde
abril hasta septiembre los valores bajan aún más, hasta llegar a 1’3%. Sería
interesante saber qué pasará con estos valores en el barómetro de octubre
debido a los altercados, pero aún con ello, son valores muy bajos en contraste
con el peso que le otorgan los políticos. Quizá es que, de acuerdo con el ciclo
de atención del público, estamos en una fase intermedia entre el descubrimiento
del coste de la solución y el declive gradual del interés debido a la
sobrecarga de información y el hastío ciudadano.
Víctor
Peña Moreno
(alumno del grado en Ciencias Políticas)