Recientemente se ha conocido la noticia de que desde el Ministerio de
Sanidad se financiará el fármaco que previene el virus del sida. Se trata de un
tratamiento antirretroviral de consumo diario destinado a ciertas personas en
riesgo de contagio, como consumidores de drogas o personas con multitud de
parejas sexuales que, en caso de tener contacto con el virus, se verían
neutralizadas por el fármaco. De aquí su denominación: PrEP, profilaxis de
preexposición (por sus siglas en inglés). Se ha relatado que esta decisión es
fruto de un debate abierto en el Comité de Bioética de España en torno a su
valoración ética, que se ha resuelto con la decisión de introducir el
tratamiento en la cartera de Servicios. Este asunto ejemplifica la conversión
de un problema de naturaleza eminentemente privada como es la salud sexual en
un problema público, en este caso, por constituir un problema de salud pública.
Como en muchos otros casos, no obstante, también desde las instituciones se ha
considerado ineludible la opción de actuar.
Álvaro N. Ríos Rodríguez
(alumno del grado en Ciencias Políticas)