Sin embargo,
desde hace tiempo, la clase política es concebida no como tal, sino como un
problema en sí que ha de ser resuelto. Y es que, según revelan datos del CIS de
junio de 2019 los políticos son percibidos como un problema por el 32,1% de los
encuestados. Así como revela que el 54% de los españoles considera que la
situación política es “mala” o “muy mala”[1].
Lo que sitúa los niveles de preocupación por la política en sus datos más
elevados desde 1985. Preocupación que se traslada de manera directa a los partidos
políticos y sus integrantes, que, en un desesperado intento por mejorar su
imagen y recuperar la confianza perdida, tratan de evitar algo que parece más
real cada día y es que un asunto tanto individual como colectivo como es el
descontento con la política y sus representantes deviene en un problema
político.
http://www.rtve.es/noticias/20190704/politica-cada-vez-mas-problema-no-solucion/1966987.shtml
Mario Martín Martín
(alumno del grado en Filosofía, Política y Economía)