El problema sucede cuando el alcalde decide iniciar una política pública para hacer del pueblo una atracción turística en relación al nuevo equipo. Cambian la decoración y las calles de nombre (todo relacionado con el fútbol). Hay una oportunidad de mejora y busca potenciarla, así el pueblo crecerá económicamente. Sin embargo, no se marcan unos plazos ni se informa a la ciudadanía. Finalmente, por hacerlo tan rápido y sin que nadie lo supiera, cuando el comisario va a oficializar el equipo, se pierde en las calles, ya que el GPS no contiene los nuevos nombres y nadie sabe indicarle. En resumen, el capítulo refleja la importancia de establecer un buen plan de actuación y mantener a la ciudadanía informada. Si se implanta mal, los resultados pueden ser nefastos.
Mario Gutiérrez Sánchez
(alumno del doble grado Ciencias Políticas-Sociología)