2 de diciembre de 2019

La Operación Chamartín y la respuesta marxista

La Operación Chamartín (ahora Madrid Nuevo Norte) nos sirve perfectamente para ilustrar la respuesta marxista a la pregunta de quién ostenta, verdaderamente, el poder de decisión política: en 1993, Renfe sacó a concurso un plan urbanístico que permitía edificar edificios (viviendas) sobre las vías de Chamartín (610.000 m2). Con el paso del tiempo y los diferentes gobiernos nacionales y regionales (concretamente el último gobierno de Manuela Carmena y la aprobación del proyecto por unanimidad en el pasado mes de julio), los metros cuadrados aumentaron hasta los 2,65 millones y se añadieron hoteles, oficinas y establecimientos empresariales como edificios a construir, dejando en 10.000 el número destinado a la construcción de viviendas; y se redujeron los beneficios estatales originales de un 53% a 0%. ¿Cómo es posible esto? Solo tenemos que atender a la tesis marxista: en el desarrollo del proyecto intervienen varios actores, que podemos agrupar en dos grupos: el público (Ayuntamiento de Madrid y Ministerio de Fomento) y el privado/capitalista (entidad Distrito Castellana Norte, formada por BBVA y el Grupo San José, como los promotores de la obra y propietarios de los terrenos adquiridos). Teóricamente, el Ayuntamiento debería tener mayor capacidad de decisión sobre el proyecto, más aún cuando existen numerosas discrepancias sociales en torno al mismo (asociaciones vecinales, medio-ambientales…etc.). Pero, como evidencia la corriente marxista: cuando están en juego grandes intereses privados, el carácter burgués del Estado sale a la superficie, asegurando el sostenimiento de los beneficios capitalistas.
https://www.publico.es/politica/operacion-chamartin-madrid-nuevo-norte-incognitas-proyecto-urbanistico-tres-decadas.html
Víctor García Cano
(alumno del grado en Ciencias Políticas)