Resumiendo en una breve frase la teoría de Lasswell, él argumentaba que debe ser un comunicador el que transmita un mensaje a través de un canal determinado hacia una audiencia para conseguir ciertos efectos. Podemos llevar a la actualidad esta afirmación con un ejemplo que puede situarse en la campaña del pasado 10N, el líder de Podemos, Pablo Iglesias, transmitía un mensaje para su público en televisión, sabiendo que este estaba más familiarizado con la cadena “La Sexta”, hizo casi el doble de entrevistas en este canal que en cualquier otro, queriendo conseguir como efecto una mayor visualización de su público.
Este mismo ejemplo lo podemos aplicar al desarrollo de la teoría de Lazarsfeld, Gaudet y Katz, el efecto de impacto de esta mediatización incrementa si la campaña se centra en la transmisión de ideas por parte del líder de la opinión destacado en el partido, puesto que su influencia es mayor que la de los demás componentes en el partido y por ende, transmite más confianza a los seguidores.
En estos años con la proliferación de redes sociales, las estrategias electorales se acercan cada vez mas a su público a través de Twitter, Facebook, Instagram… crean unos vínculos interpersonales instaurando una mayor confianza en el individuo acercándose más a él y a sus necesidades.
Sofía de Ancos García
(alumna del grado en Ciencias Políticas)