A día de hoy podemos constatar que el paradigma de comunicación de Lasswell
[1] no está obsoleto, si bien es un modelo clásico. Actualmente sigue habiendo comunicadores que difunden ideas, mensajes que transmitir, una audiencia que los recibe y unos efectos en consecuencia de este proceso. Lo que ha cambiado es el canal por el que se transmiten estos mensajes: las redes sociales. Las redes sociales permiten una comunicación sin precedentes donde no existe apenas necesidad de intermediarios, puedes seguir a los líderes de opinión directamente o, inclusive, a los creadores de estos mensajes, teniendo una transmisión instantánea a un gran número de personas. Así, ahora más que nunca, las nuevas tecnologías permiten una comunicación de masas, así como una difusión de los mensajes sin precedentes.
Adrián Martín Lorenzo
(alumno del doble grado Ciencias Políticas y Sociología)
[1] HARGUINDÉGUY, Jean-Baptiste (2015).
Análisis de políticas públicas, Madrid: Tecnos, capítulo 9 (“¿Cuánto pesan las ideas sobre la acción pública?”), 148/149