Durante el último medio siglo, se han dado ejemplos que muestran el creciente poder de los expertos en política. En Italia, en 2010 se instauró un gobierno de técnicos con el objetivo de enderezar la pésima situación económica en la que el país se encontraba. No se constituyó en sí un gobierno “de los sabios”, pero se delegó una enorme responsabilidad a personas no elegidas democráticamente. Además, está aumentando el número de ministros/as expertos e independientes del partido en numerosos países, entre ellos España (véase Manuel Valls o Nadia Calviño). Sin embargo, cabe preguntarse si es viable un gobierno completamente tecnocrático, ya que parece muy complicado (y, en mi opinión, contraproducente en la situación actual).
María Domínguez Martín
(alumna del doble grado Ciencias Políticas-Sociología)