Tras las negociaciones fallidas para la formación de Gobierno entre PSOE y Unidas Podemos durante el período previsto en la anterior legislatura, múltiples sospechas han descrito la actuación de la CEOE en el conflicto como un intento de influir al presidente en funciones, Pedro Sánchez, en su tarea de buscar socios. Los órganos representantes de la propia CEOE han manifestado en diferentes foros su inquietud por un posible acuerdo PSOE-Unidas Podemos, y han valorado su reciente preacuerdo con estoicismo e incertidumbre. Su reclamación de “rigor presupuestario y ortodoxia económica”, así como la reafirmación en sus principios de “tributación competitiva y unidad de mercado”, son un aviso al potencial nuevo Ejecutivo de sus férreos posicionamientos como actor privado. Desde una teoría elitista del poder, cabe entender estas declaraciones como una muestra de fortaleza frente a los otros dos elementos del “triángulo de hierro” de la oligarquía. Desde una teoría neocorporativista se trataría de una toma de la palabra en una negociación de la que, inevitablemente y frente a lecturas liberales de la democracia, forman parte sustancial. Desde una teoría neomarxista, la patronal estaría haciendo méritos para estrechar el grado de dependencia del Estado respecto de las relaciones de producción que ellos defienden.
https://www.ceoe.es/es/contenido/actualidad/noticias/valoracion-del-preacuerdo-de-gobierno-entre-psoe-y-unidas-podemos
Javier Sánchez García
(alumno del grado conjunto en Filosofía, Política y Economía)