La petición de este traslado no se remonta exclusivamente al momento del anuncio por parte del gobierno, sino que siempre ha sido un tema solicitado por una parte de la sociedad española que no tuvo tanta fuerza hasta ese momento. El ciclo de atención que ha caracterizado a esta controvertida acción empezó con la fase pre problemática en la que unos pocos luchaban para que este hecho pasara. El momento del entusiasmo eufórico y a su vez el descubrimiento del resto de la población surgió con la decisión del gobierno, apareciendo las primeras críticas y alabanzas a esta decisión. Fue una etapa larga, con numerosos parones por diversos motivos legales y por la obstaculización de la familia franco, haciendo que algo que se proponía para realizarse en un periodo menor de un año, se fuera alargando hasta esperar más de un año a este suceso. Fueron aletargando tanto esta acción que la atención fue disminuyendo hasta que por fin se decidió la fecha de la exhumación. Ahora, ya exhumado y enterrado en el cementerio elegido por la familia, la atención es mínima a este hecho, aunque todavía hay críticas por parte de aquel grupo de la sociedad que estaba en contra de esta decisión del gobierno. Poco a poco, este acontecimiento trascenderá como un hecho importante en la historia de España pero que dejará de tener la relevancia que tuvo a lo largo de su ciclo.
Gema García Gutiérrez
(alumna del doble grado Ciencias Políticas-Sociología)