Existen varios casos en los que una política pública que pretendía mejorar la calidad de vida de las personas ha sido perjudicial para el colectivo de mujeres. Uno de los casos más sonados fue un proyecto aplicado en una tribu africana relacionado con el saneamiento de aguas. En este poblado las mujeres debían caminar 40 kilómetros al día para traer agua del pozo más cercano, por lo que la ONG construyó varios pozos más cerca para facilitar el acceso al agua. Sin embargo, esto resultó ser perjudicial para las mujeres, ya que teniendo en cuenta el contexto tan patriarcal en el que viven (son percibidas como meros objetos del hombre) perdieron el único tiempo que tenían para socializar y sentirse más libres.
Fue un proyecto de evaluación el que se percató de este hecho, gracias a la incorporación de un enfoque de género (de ahí la relevancia que estos adquieren en las evaluaciones).
María Domínguez Martín
(alumna del doble grado Ciencias Políticas-Sociología)