El caso de la crisis de los refugiados es un fenómeno que puede servirnos
para ilustrar el ciclo de atención de los problemas públicos.
Comenzó a hablarse de ella en el 2014/2015. Fue el momento del
“descubrimiento” del problema. Hasta entonces, se había mantenido en una fase
preproblemática, conocida por los involucrados más directamente, como las ONGs.
El interés por el problema se mantuvo un tiempo considerable, tanto por
el drama humano que suponía como por la indignación ciudadana frente a las
medidas propuestas por la UE para hacerle frente y por el incumplimiento del
Gobierno de las cuotas de acogida. A partir de ahí, se descubre el coste que
supone solucionar el problema, que ya no sólo pasaría por una capacidad de
acogida total y un sistema de vigilancia y rescate efectivo, sino por la
erradicación de las causas que obligan a los refugiados a migrar.
Todo esto causa un sentimiento de desánimo y apatía ante una tragedia que
se normaliza. Se entra así en la fase de declive gradual del interés hasta
llegar al momento post-problemático, en el que la atención del público ha sido
redirigida hacia otras tragedias que se disponen a seguir el mismo ciclo.
Artículo de referencia:
https://www.lavanguardia.com/vida/20190620/463013869952/los-refugiados-salen-por-un-dia-del-olvido-bajo-promesas-de-mayor-proteccion.html
Juan González González
(alumno del doble grado en Ciencias Políticas-Sociología)