El
aborto puede ser un ejemplo de problema donde los diferentes actores políticos
han intentado influenciar en la definición de este problema para poder
resolverlo con políticas públicas diferentes en cada caso.
Por
un parte tendríamos los movimientos “pro-vida” que describen el problema como
un atentado contra unos de los derechos fundamentales que es el derecho a la
vida del feto , es decir, este movimientos es contrario a la despenalización
del aborto.
Por
otro lado tenemos los movimientos “pro-elección” o abortistas que consideran el
problema como un atentado contra la libre elección por parte de las gestantes a
la hora de abortar. Por lo que están a favor de la despenalización del
aborto y la cobertura médica pública
para las mujeres que libremente quieren interrumpir su embarazo.
En
consecuencia observamos que dependiendo de cómo se describa el problema las
políticas llevadas a cabo resolverán el problema de una manera o de otra.
Amalia Olivares de Marcos
(alumna del grado en Ciencias Políticas)
(alumna del grado en Ciencias Políticas)