26 de septiembre de 2019

Lucha por el voto femenino

A principios del siglo XX, tenía lugar en Gran Bretaña un movimiento de conquista por los derechos de la mujer. La activista política Emmeline Pankhurst lograba situarse a la cabeza del sufragismo y asentar la lucha por el voto femenino.
Este movimiento se encontraría en el camino con más limitaciones que apoyos, pues la elaboración de una política u otra es resultado de un proceso decisional mediado por relaciones de poder y por sistemas de valores específicos.
Un fragmento comprendido entre los minutos 0:28:00 y 0:29:00 de la película Sufragistas (2015), basada en el propio movimiento, anuncia lo siguiente:
-   “El primer ministro ha revisado los testimonios de las mujeres. Tras un atento debate con parlamentarios muy solidarios con la causas de las mujeres, se concluyó que no existían pruebas que respaldaran ningún cambio en el proyecto de ley.
-   ¿No habrá voto femenino, señor?
-   No. No votarán.”
En el momento en que una autoridad pública decide hacer o no hacer una acción ante una situación considerada problemática, como lo sería, en este caso, la negación del derecho a voto de las mujeres, se está proyectando una política pública.

A continuación, se facilita el tráiler oficial de Sufragistas para mayor interés: https://www.youtube.com/watch?v=5v6aKU9clHc
Andrea López Rodríguez
(alumna del grado en Ciencias Políticas)